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A pesar de que la formación online ya hacía tiempo que estaba implantada, la llegada de la Covid, las restricciones y confinamientos han propiciado que incremente este tipo de enseñanza. En este sentido, escuelas y universidades han tenido que ponerse las pilas para encontrar soluciones para resolver contratiempos como, por ejemplo, la forma de controlar que no se copie en exámenes online.  La Universidad Internacional de la Rioja ha ideado un método que, dejando de lado su efectividad, ha causado mucha polémica por la preservación de la privacidad de los alumnos. En este post de Conversia lo explicamos.

Proctoring: inteligencia artificial en exámenes online

En la era digital, cada vez es más complicado mantener el derecho a la privacidad. Y sino, que se lo cuenten a los alumnos de la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR). La polémica surgió el pasado mes de mayo: un millar de alumnos se movilizaron para contratar un abogado (a través de una campaña de micromecenazgo) que les ayudara a evitar la implementación de un sistema de reconocimiento facial para supervisar los exámenes online, conocido como proctoring por parte del rectorado.

El sistema funciona de la siguiente manera: el alumno debe instalarse previamente un software que permite verificar su identidad y que activa el funcionamiento del programa y del reconocimiento facial. Este software utiliza la cámara del ordenador del estudiante para poder ver en todo momento lo que hace (movimientos, hacia dónde mira, si se levanta, si hay más personas en la misma habitación que él…). Además, el programa registra el historial web del ordenador del alumno, así como su escritorio, para saber qué acciones está desempeñando durante el examen.

Si el software detecta que en algún momento del examen se produce algún movimiento, gesto o hecho sospechoso, el sistema alerta al profesor que puede acceder a la grabación íntegra del examen para determinar si el alumno ha estado copiando.

El rectorado de la UNIR defiende el sistema

Los alumnos de la UNIR consideran que el sistema invade su privacidad y que la medida es “desproporcionada”; además, añaden que “estar supervisado todo el tiempo genera una demanda de atención y de estrés que baja el rendimiento».

Por su parte, desde el rectorado de la UNIR señalan que «después de estar más de un año haciendo acciones para mejorar las evaluaciones online, concluimos que el proctoring es hoy lo más robusto y seguro”. Explican que para la instalación del software se pide el consentimiento del alumno, “siguiendo las recomendaciones de la Agencia Española de Protección de Datos”, que establece que el consentimiento sólo puede considerarse válido si se ofrece al alumno una alternativa equivalente en cuanto a duración y dificultad. Y para el rectorado de la UNIR, así se hace: “No hacemos nada que el estudiante no quiera, tiene la opción del examen presencial. Una vez que tenemos el permiso no invadimos nada que él no quiera que invadamos, o sea, no accedemos al contenido de su ordenador sino que visualizamos solo su escritorio».

A pesar de que según la UNIR son varias las universidades españolas que han implantado un sistema de proctoring, hay otras que son reticentes al software. Por ejemplo, desde la UNED, descartaron emplearlo, por razones jurídicas y técnicas, previa consulta con sus servicios jurídicos.

Puedes leer más noticias relacionadas con la privacidad en la red en este blog de Conversia.